Hay errores de errores, pero lo más difícil es reconocer y aceptar que uno se equivocó.

Uno toma decisiones pensando o sin pensar; cuando uno piensa antes de decidir, se supone que uno creía estar en lo correcto. Por eso es duro asumir una equivocación, por muy natural que sea el errar.

En cualquier caso, una vez asumido el fallo, creo que lo más importante es aprender a vivir con las consecuencias, mirando atrás con dignidad.

Y perdonarse a uno mismo.

KDLevin