Tenemos que desarrollar un sistema que vaya más allá de la torpeza de la lengua, para poder expresar con exactitud lo que estamos pensando.

Tú no te atreves a hablar mi idioma y yo, cuando hablo el tuyo, echo en falta los matices que me permiten ser yo mismo en toda mi extensión.

Toma entonces mi mano en tu mano áspera durante algunos segundos eternos, para que mi imaginación me cuente una historia sobre ti. Regálame una de tus sonrisas arrogantes, pero sinceras.

Abrázame, por favor, sólo para demostrarme que la ternura y el calor humano son iguales en todo el mundo, más allá del choque cultural.

Conecta tu mente a la mía y compartamos la misma ilusión. Soñemos, porque los sueños hablan un idioma sin palabras que todos comprendemos.

Para que yo sea yo. Para que tú seas tú. Y, en la realidad de lo que somos, unirnos un momento. Sólo un momento. Es lo que te pido para calmar este corazón sediento.

Y luego, supongo, decirte… thank you.

KDLevin