Tras los acontecimientos de París, hoy es un día triste. Mis oraciones van no sólo para la capital francesa, sino para la libertad y la esperanza, que ojala no mueran nunca en nuestros corazones.

El terror y la violencia nos pueden golpear, pero que nunca nos subyuguen.

Que la paz de Dios sea con todos nosotros, y sobre todo con aquellos que más están sufriendo hoy.

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KDLevin