Marceline

Cuando tenía en torno a quince años leí por primera vez el poema Lo imposible, de la francesa, Marceline Desbordes-Valmore.

Investigando sobre ella, descubrí que había sido polifacética; poeta, artista circense, actriz… también supe que había tenido que encajar muchos golpes en su vida.

Yo, que aún soy como ese pájaro del que habla Marceline en su poema, como esa niña, no puedo sino dar las gracias cada día por esta vida que tengo.

Sé que me repito en los posts, pero creo sinceramente que hay que dar las gracias por todo cuanto uno tiene, tanto en lo material como en lo intangible.

Yo he sido y soy un ser afortunado que no tiene de qué quejarse, ni de qué lamentarse. A diferencia de Marceline, aún no he tenido que añorar los días que ya se fueron.

Comparto con todo aquel que quiera leerlo Lo imposible, traducido por Blanca Riestra, extraído de la web poemad.com.

La percepción del mundo entero cambia según la actitud que uno tenga; la gratitud sincera creo que es un primer paso hacia el optimismo.

KDLevin

Lo imposibleQuién me devolverá uno de esos días en que la vida tiene alas
y vuela, vuela como una golondrina por el cielo,
cuando tanta claridad pasa por delante de sus ojos
que se desploma deslumbrada sobre las flores, las mismas
que perfuman su nido, su alma, su sueño,
¡las mismas que lustran su plumaje quemado por el sol!¡Cielos! ¡Uno de esos hilos de oro para tejer mi jornada,
un añico de ese prisma de colores brillantes!
Sobre esos hermosos días y esas hermosas flores,
¡un sueño! en el que yo sea todavía libre, niña, casi recién nacida,

cuando el amor de mi madre era mi futuro,
cuando nadie moría todavía en mi familia,
cuando todo vivía para mí, ¡niñita envanecida!,
cuando vivir era el cielo, o, si no, recordarlo,

cuando amaba pero no sabía lo que amaba, cuando el alma
palpitaba alegre en mí, ¿y eso por qué? No lo sé;
cuando toda la naturaleza era perfume y llama,
cuando mis dos brazos se abrían ante aquellos días… que ya se fueron.

Marceline Desbordes-Valmore 

Traducción de Blanca Riestra

Cuídate

Espero que te vaya bien en tu camino, no importa donde te lleve.

Mi memoria siempre guardará con cuidado ese tiempo que compartimos.

Hoy supe de ti, después de ya bastante, y el sabor fue entre amargo y dulce.

Pero no quiero repasar aquello que hiciste o no; aquello que hice o no.

Hoy, que recorremos sendas distintas, sólo quiero desearte lo mejor.

No importa donde te lleve tu camino… ojalá sea a la felicidad y al éxito, siempre.

Cuídate.

KDLevin

Afortunado

He visto al diablo varias veces. No me ha hecho falta organizar un aquelarre. No me ha hecho falta profanar ni sacrificar nada. No me ha hecho falta desnudarme ante el fuego.

No vino él a mí, nunca, sino todo lo contrario. Lo vi porque en más de una ocasión me expuse a él, como una polilla que se acerca a la luz de una lámpara.

En realidad no lo vi, pero sé que fue él quien me habló.

  • Niño – me dijo – puedes seguirme, pero tendrá un precio.

Aquélla fue la primera vez. No lo entendí.

  • No es un juego – insistió después – tendrá un precio.

 


 

No sé por qué, pero, pese a todas las veces que me he acercado a él, siempre he podido retroceder a tiempo. “Todo tiene un precio”, me repite, y creo haber comprendido a qué se refiere. 

Cada día me enfrento a esa tesitura; seguirle, que es lo más fácil, o no. No siempre es sencillo elegir bien, lo que pasa es que hay precios que no sé si podría pagar, y es esa duda en sí misma la que al final aclara la situación por mí.

Hoy doy gracias por no haberme quedado atrapado; por haber podido salir siempre, pese a haber reincididido repetidamente.
Doy gracias porque soy afortunado.

KDLevin

Cuando se acaba el día

Porque yendo a ciegas tú eres mi orientación; el camino que piso; mi eterno acompañante.

Porque a través de la angustia siempre estás, apoyando tu mano invisible sobre la mía.

Porque en la soledad, no estoy solo.

Porque incluso en el gozo y la tranquilidad, aunque no me acuerde de ti, ahí estás.

Porque vas conmigo tanto en el error como en el acierto.

Porque no necesito un símbolo entre mis manos o al cuello para pensar en ti.

Por todo cuanto me has dado y todo cuanto me das cada día.

Gracias.

KDLevin

Rampling

Quizás sea absurdo, pero me alegré mucho cuando supe que la Academia de Cine había nominado a Charlotte Rampling a un Oscar en la categoría de Mejor Actriz por 45 Years (Haigh, 2015).

Dudo que se lo den, ya que vaticino que se lo llevará Brie Larson por Room (L. Abrahamson, 2015), la cual dicen que es muy buena.

No obstante, el sólo hecho de que la hayan nominado (la primera nominación a sus 69 años, tras una vida haciendo cine) me parece estupendo y muy merecido.

Ya veremos qué pasa este año, y si la temporada de premios resulta tan predecible como lo fue el año pasado.

KDLevin

Aprendizajes

En el proceso de aprender a volar uno también aprende a ir ligero de equipaje; a ir quitándose peso de las espaldas para poder respirar mejor.

Uno se da cuenta de que uno es más fuerte de lo que cree, pero también de que hay que ser práctico. Porque hay tantas cosas que no valen la pena y tan pocas que sí. Porque hay tantas amarguras que uno puede ahorrarse, y limitarse a disfrutar de un rato sentado bajo el sol.

Y uno aprende, como diría aquel poeta, que es decisión de uno dejarse llenar de rencor. Y que también es decisión de uno simplemente disfrutar de lo que se pueda.

Y no hay más.

KDLevin