La belleza

Cuántas veces me he dejado engañar por mi imaginación; por adivinar lo que hay debajo de la ropa; por pensar en mí, quitándote prenda tras prenda, hasta ver tu desnudez.

Cuántas veces me he dejado tentar por tu aroma; por esa reacción química de animal salvaje que despierta en mí.

Cuántas veces he echado la mente a volar, soñando despierto contigo presente en mis cinco sentidos.

Frente a frente en un colchón sin sábanas, como si fuese una guerra.
En medio de un bosque, sintiendo la tierra fría en mi espalda y tu pecho en el mío, mientras los árboles, las hormigas y las aves guardan nuestro secreto.

Cuántas veces he deseado eso, sin reparar en que tal belleza se escapa entre los dedos al final.

Me temo que he estado equivocado mucho tiempo.

KDLevin

Como las hormigas

Como las hormigas, pasito a pasito, día tras día, es como se va construyendo el camino hacia lo bueno.

Con disciplina, con fe, con optimismo. Se trata de un trabajo constante y continuo; de un compromiso con uno mismo.

Podrá el viento arreciar, las fuerzas flaquear o el sol quemarle a uno la cara, pero, pase lo que pase, hay que seguir siempre adelante.

No hay milagros de la nada ni trucos de ‘abracadabra’; la magia existe y ocurre a través de nuestro esfuerzo, de nuestros intentos y perseverancia.

Como las hormigas, día tras día, pasito a pasito, es como se consiguen los objetivos.

KDLevin

Para este mundo

Una palabra cariñosa para este mundo en el que tantos sufren.

Un momento de solaz para aquéllos que tanto padecen.

Un silencio de paz que nos inspire a mejorar.

Una caricia para este mundo en el que cada día tantos mueren, por tantas razones, de formas tan diferentes, en todas partes.

En medio de la disparidad, de la necesidad, del dolor sobre el cual qué sabe uno, que suene un mensaje de esperanza.

Una luz que vean incluso aquéllos cuyos ojos estén llenos de lágrimas; aquéllos que desearían algo más.

Una palabra cariñosa, como el tacto de una madre, para este mundo tan extraño y a veces incomprensible.

KDLevin

 

Mañana será otro día

Hay tantas cosas que no entiendo, no sé y quizás nunca sabré.

Hay tantas distracciones, tentaciones en torno al camino.

Son tantas las dudas que me invaden a veces, que siento que me falta el aire,

y me angustia pensar que soy débil; que soy por naturaleza un cobarde.

Quisiera ser un héroe, ser fuerte, ser inquebrantable, pero me cuesta.

Sé que he de trabajar por ello cada día.

Sé que algunos días será más fácil que otros.

Sé que no estoy solo y que lo conseguiré.

Hoy estoy algo cansado. Mañana será otro día

y el sol saldrá otra vez.

KDLevin

 

 

Paciencia

La paciencia siempre ha sido una de mis asignaturas pendientes. Todavía me cuesta asumir que las cosas no ocurren cuando yo quiero, sino cuando es el momento justo para ello.

He encontrado en Internet las palabras de un caballero que fue pastor en EEUU. Me ha gustado el mensaje y no quería que acabase el día sin compartirlo con todos vosotros. A veces es necesario que alguien nos recuerde que todo pasa y que nada es eterno.

Y que lo bueno llegará.

KDLevin


Robert H. Schuller: “Never cut a tree down in the wintertime. Never make a negative decision in the low time. Never make your most important decisions when you are in your worst moods. Wait. Be patient. The storm will pass. The spring will come“.

Traducción:

Nunca tales un árbol durante el invierno. Nunca tomes una mala decisión en las horas bajas. Nunca tomes las decisiones más importantes para ti durante tus peores estados de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. La primavera llegará. 

Premio: The Versatile Blogger Award

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Durante los últimos ocho años he gestionado varios blogs personales que se extendieron más o menos en el tiempo, según el caso. Actualmente mantengo éste, bajo pseudónimo, así como una página web a mi nombre en la que publico mis trabajos periodísticos.

Sin embargo, ninguno de mis blogs había recibido nunca un premio… hasta ahora. He tenido la grata sorpresa y el honor de que a Experiencias cercanas a la adultez le hayan concedido el premio, The Versatile Blogger Award.

Quiero agradecer a mi compañero blogger Marcial Candioti (https://marcialcandioti.wordpress.com/) el haber pensado en mí para la nominación. Su blog es un espacio muy bonito que recomiendo a todos; yo, personalmente, disfruto de sus posts dedicados a mensajes positivos.

Parece ser que la tradición de este premio conlleva a que el premiado mencione 7 cosas sobre sí mismo. Aquí van las mías:

  1. Tengo 25 años
  2. Vivo en Madrid, España
  3. Me encanta el cine
  4. Estudié periodismo en la universidad
  5. Creo que la fe mueve montañas, y no me refiero en exclusiva a las creencias religiosas de cada uno
  6. Creo que es importante dar las gracias cada día por la vida que se tiene y por lo afortunado que uno es
  7. Me gustaría ver la Aurora Boreal alguna vez en la vida

A continuación voy a repartir el premio entre algunos bloggers que lo tienen más que merecido:

  1. https://javtt11.wordpress.com/
  2. https://mariammiguez.wordpress.com/
  3. https://corazondelegumbre.wordpress.com/
  4. https://efralvarado.wordpress.com/
  5. https://noencuentroellitio.wordpress.com/
  6. https://debarbasyboinas.wordpress.com/
  7. https://elsibarel.wordpress.com/

De nuevo, gracias a Marcial. Me despido de todos diciéndoos, como uno de los personajes de Ghost in the Shell, “nos veremos en la red”.

KDLevin

Para una víctima de bullying

Cuando tenía once años -cursaba yo sexto de primaria- casi la totalidad de mis compañeros de clase pasó más de seis meses seguidos llamándome ‘maricón’, ‘chupapollas’ y otras cosas así cada día; agarrándome por el cuello y haciéndome bajar la cabeza a la fuerza hasta la altura de sus entrepiernas; riéndose de mí.

Salvo por algún caso aislado en el pasado, nunca antes me había enfrentado a una situación como ésa. Yo fui un niño muy tímido, muy formal y sensible que nunca había aprendido a defenderse, porque siempre estuvo rodeado de amor y ternura. Nunca me había hecho falta ‘espabilar’ ni aprender a ‘sobrevivir’ entre los demás niños.

Recuerdo algunos recreos en los que fingí que me dolía el estómago para no tener que salir al patio y enfrentarme a ellos; recuerdo la sensación de angustia y las ganas de llorar de los domingos por la tarde; recuerdo aquel día que me harté y me pegué con uno de ellos. Aquel día llegué a casa con un raspón en la cabeza y varios moratones en las piernas.

Al no saber defenderme, lo que inconscientemente hice fue tomarme a mí mismo y enterrarme a muchos metros bajo tierra, en mi interior. No sé si entenderás lo que digo. Para impedir que destruyesen mi esencia, la encerré muy al fondo de mi ser y me ha costado muchos años volver a sacarla.

Pero, ¿sabes qué? Aquí estoy. Es cierto que durante los dos o tres primeros años de secundaria hubo también quien se metía conmigo, pero poco a poco tuve la suerte de ir encontrando algunos amigos que me apreciaban por como era yo. Logré salir adelante e incluso conocí a otros que habían pasado por algo similar a lo mío.

Nunca le dije nada a mis padres durante aquella época; nunca a mis profesores. Fue un error. Es cierto que el miedo a uno lo paraliza y, además, cuesta pedir ayuda. Pero, por favor, si lees esto y estás pasando por algo parecido, háblalo, pide ayuda a la gente de tu entorno cercano, a los que te quieren.

En el plano personal, es una experiencia dura y difícil. A mí, por lo menos, no me pegaban porque sí ni llegaron a orinarse sobre mi abrigo ni muchas otras barbaridades que sí le han hecho a otros. Pero, con el tiempo, esa experiencia se convierte en un bagaje de conocimientos con el que incluso puedes ayudar a algunos.

Siempre hay que tener fe. Con ‘fe’ no hablo de religión, sino del hecho de que en la vida todo lo malo que te hacen lo tendrán que pagar tarde o temprano, de una forma u otra. Todo tiene un por qué en el universo, aunque a veces uno no lo pueda comprender. Todo lo que ocurre en esta vida tiene una razón.

Por favor, nunca te plantees el suicidio. Tu vida es un regalo maravilloso que nada ni nadie puede hacerte pensar en cortarla de raíz. Nadie es mejor que nadie y, aunque es cierto que los niños son muy crueles, no puedes dejar que esa crueldad venza a tu fortaleza mental y espiritual, que es muy superior a lo que piensas.

Háblalo, pide ayuda y, ante todo, confía en todo lo bueno que hay dentro de ti. Todas esas cosas buenas iluminarán el camino que has de seguir para salir adelante con éxito. Ten fe en ti mismo. Eres fuerte, eres un ser valioso y nadie puede contigo.

Yo actualmente tengo 25 años y doy gracias cada día por esta vida que tengo. Todo lo que he vivido hasta ahora me ha enseñado algo, aunque me haya costado mucho tiempo verlo así.

Tú puedes y, de hecho, lo conseguirás. Nunca pierdas la esperanza.

Con cariño,

KDLevin