Y tú, ¿para quién escribes?

Me da la impresión de que lo haces para mí, para ellos, intentando gustar.

Sin embargo, no funciona así.

No es crueldad, créeme. No pretendo herirte,

pero yo, por ejemplo, no escribo para ti ni para ellos;

yo escribo para los ángeles, los agujeros negros, los fantasmas de la red.

No aspiro a tocar corazones; eso, si ocurre, ocurre sin más. Espontáneo.

Tú buscas rozar esas cuerdas que hay dentro de mí y sacar un sonido,

y te frustra mi aparente frialdad.

Lo que pasa es que lo bonito de las palabras no es la forma,

sino aquéllo que llevan detrás.

No sé ellos, pero a mí, si quieres agradarme, escribe con tus actos

un poema de amor hoy, mañana y los días que vendrán.

Tú, de verdad, ¿para quién escribes?

KDLevin