Una palabra cariñosa para este mundo en el que tantos sufren.

Un momento de solaz para aquéllos que tanto padecen.

Un silencio de paz que nos inspire a mejorar.

Una caricia para este mundo en el que cada día tantos mueren, por tantas razones, de formas tan diferentes, en todas partes.

En medio de la disparidad, de la necesidad, del dolor sobre el cual qué sabe uno, que suene un mensaje de esperanza.

Una luz que vean incluso aquéllos cuyos ojos estén llenos de lágrimas; aquéllos que desearían algo más.

Una palabra cariñosa, como el tacto de una madre, para este mundo tan extraño y a veces incomprensible.

KDLevin