Los seres humanos, tal vez justamente por serlo, muchas veces necesitamos pruebas para creer en cosas. De hecho, el pensamiento racional, basado no en creencias sino en hechos, nos ha permitido evolucionar y alcanzar metas más allás de los sueños.

Cuando se trata de milagros, por ejemplo, la gente espera ver algo así como lo de Jesús y Lázaro: “Levántate y anda“. Pero yo creo que hay cosas que, pese a que no podamos percibirlas con los sentidos, ahí están.

Hace pocos días vi Room (Abrahamson, 2015), una película que me ha dado mucho sobre lo que reflexionar. Me sorprende y me maravilla esa fuerza espiritual que sacan y usan las personas en determinadas situaciones.

No sé de dónde sale ese poder, pero me hace pensar que la magia verdaderamente existe y que está dentro de nosotros. Yo creo que esa fortaleza interior es un milagro. Una luz que surge y nos guía aun en la más profunda oscuridad.

Sin ningún afán de misticismo, quiero compartir con vosotros una canción que me gusta y que, precisamente, habla sobre esto; no siempre es necesario ver para creer.

KDLevin