Ésta es una oda a las personas que se preocupan de que la casa esté limpia y huela bien; de elegir las velitas con aroma más agradables o de experimentar con palitos de incienso.

Para aquéllas cuya sabiduría única y especial abarca cosas interesantes como que el vodka sirve para eliminar malos olores de la ropa, o como que el bicarbonato vale para todo.

Para aquéllas que, como escribió Andrés Eloy Blanco en su poema, se ocupan de ver quién tiene hambre, quién necesita algo.

Personas que mantienen el orden y la armonía en un hogar, pero cuyos esfuerzos nunca son recompensados en público ni mucho menos. A veces ni siquiera en privado.

Yo he “ejercido” de amo de casa durante estas últimas semanas, y por ello envío un saludo cariñoso a tod@s los que trabajen en el hogar.

KDLevin