Algún día seré el propietario de un piso en el que no habrá demasiados muebles, sólo una mesa, algunas sillas, un sofá…
Lo mantendré siempre limpio y siempre olerá bien; a canela, a café, a mandarinas… eso ya se verá.
En el pasillo nada interrumpirá el paso del aire y de la luz del sol. De hecho, no habrá nada que acumule polvo, telarañas o energías rancias, ya que cada objeto tendrá su utilidad y su porqué.
Tendré algunas plantas y fotografías escogidas, aunque la decoración será minimalista, nada recargada.
Destacaría que en la habitación principal habrá una cama de la que ni tú ni yo saldremos los domingos por la mañana. Casi puedo escuchar lo que me susurras bajo las sábanas, con voz somnolienta, desnudos y abrazados después de hacer el amor.
Algún día…

KDLevin