Vivo en el sueño.

Escucho el pequeño manantial; me deleito en el verdor del campo; siento el sol sobre mí; respiro.
El aire es fresco, puro, y el paisaje difumina el límite entre el cielo y la tierra.
No necesito iglesias, porque éste es mi altar; siento a Dios justo aquí, conmigo, más que nunca.

Vivo en el sueño.

La libertad está en mis manos y el camino, a mis pies. Puedo ser como la vaca que pasta tranquila, a lo lejos, en paz.
O como el pájaro que sólo a veces, tímidamente, traza una línea por medio del firmamento.
No hay más que vida, naturaleza y silencio.

Ese sueño lo he vivido, como diría Kurosawa.
Hoy ha vuelto a mi corazón.

KDLevin