El hombre no tiene tiempo para contemplaciones; para florituras.
Como dijo Maya Angelou, él siempre está en marcha, yendo a alguna parte, sabiendo algo.

El hombre, por supuesto, no tiene tiempo para superficialidades; para sutilezas.
Actúa y pasa página. Te ama un momento y se va. La vida no espera.

El hombre no tiene tiempo para reflexiones; para bucear en el sentimiento; para poesías.
Y hay que entenderlo.

El hombre se da cuenta de que el amor se fue, cuando ve que el armario está semivacío y la casa, demasiado silenciosa.
Y no pasa nada. No hay tiempo para lágrimas. A seguir adelante y a olvidar.

Maya Angelou dejó espacio a la duda respecto a si ella volvería a intentarlo. Yo, ni hablar.

KDLevin