Seguro que piensas que hace tiempo que no te escribo;
que no contesto a tus mensajes.
Y es verdad.
Pero ¿para qué iba a hacerlo?
Tú no quieres saber nada de mis luchas aquí.
Tú no quieres leer nada acerca de que he vuelto a mis viejos vicios.
No necesitas imaginarte cómo estoy, aunque creas que sí.
Ahora caminamos por sendas distintas.
Para qué decirte lo que pienso. Para qué mentirte.
A nadie le interesa el fracaso ajeno. A nadie le apetece involucrarse.
Lo sabes tú y lo sé yo.
Admito que mi silencio es egoísta y no me importa.

Estoy seguro de que algún día resurgiré. Quizá, para entonces, podamos reencontrarnos.

KDLevin