Mi querido pequeño,
en la vida no siempre viene lo que queremos a llamar a nuestra puerta.
Por tanto, bebé, lucha. Lucha con uñas y dientes por lo que quieres;
sal a buscarlo; marca los números de teléfono que haga falta.
La experiencia te enseñará a detectar cuándo es mejor una retirada a tiempo.
Tú eres fuerte. Eres poderoso. Puedes elevarte por encima de la mediocridad.
Eres un guerrero, y en la lucha podrás demostrar la belleza, la destreza de tus acciones.
Sentarás cátedra para ti mismo y para quien quiera aprender del ejemplo.
Lucha con uñas y dientes, hijo mío, para subirte al tren de la vida.
Ese tren no se va a detener por ti.

KDLevin