Freud

Cuántas veces me pregunté qué me habrías dicho en terapia.
Qué habrías interpretado de mis sueños pornográficos; de los homicidas; de mis perversiones fálico-anales; del conflicto entre el Súper-ego y el Id.
Cómo hubieras catalogado la oscuridad de mi mente: “¡Histérico!”
Te habrías reído de mí.

¿Me dirías ahora que por fin estoy madurando?
¿Que estoy empleando bien mis recursos, por primera vez?

Nunca lo sabré. Pero hoy, 160 años después de que vinieses al mundo, me divierto al imaginar que me despacharías a lo Jefferson Airplane: “Pregúntaselo a Alicia… ella sabrá”.

KDLevin

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s