/nota personal/

Imagina por un momento que el ring es la vida; que el contrincante eres tú mismo.
No te vengas abajo si tienes que encajar un buen derechazo. Podrás perder el equilibrio y caer; podrás tardar en levantarte de nuevo, pero hazlo. Ponte en pie.
El golpe es una circunstancia. Cómo reacciones ante ella es tu elección. De hecho, es lo único sobre lo que tienes control.
No seas de los que tiran la toalla a la primera, sin haber apenas luchado.
Y, finalmente, pelea bonito. Lo importante, más allá de ganar, es la elegancia de tu desempeño.
No lo olvides.

KDLevin