Juventud, divino tesoro

*Mención especial al espíritu de Rubén Darío, de quien tomo prestados sus famosos versos, modificándolos para la presente entrada. 

Juventud, divino tesoro,
te irás para no volver.
Cuando quieres llorar, no lloras,
pero ya llorarás, sin querer…

Evoco a ese muchacho que vi hoy: lozano, guapo, de piel tersa, lleno de energía. No piensa en la vejez. No piensa en la muerte.

No piensa que un día esa piel se arrugará, ese cerebro ya no trabajará a la misma velocidad y ese pene del que probablemente se enorgullece ya no experimentará la erección.

Él, que quizás está coronando la ola y se tendrá por el tipo más guay de su universo, no piensa que el fracaso está a la misma distancia que la victoria.

Ni él ni yo ni nadie, en realidad. Somos algo cortos de miras a nuestra edad, pese a que más tarde lleguen las lamentaciones.

He aprendido que la juventud no es material para quemar en vano, y así acabar figurando en ‘el club de los 27’. No: es el terreno de cultivo de lo que será la vida más adelante.

No sé… ojala todos naciésemos sabiendo ya ciertas cosas. Se ahorraría uno algunos problemas.
Muchacho, disfrútalo, pero con precaución.

Juventud, divino tesoro,
te irás para no volver.
Hoy no quiero llorar y no lloro…
y aspiro a no hacerlo en mi vejez.

KDLevin

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s