Cuando tenía 14 años creí estar enamorado, pero no era real. El sentimiento era tan intenso que consumía mis energías, por dentro. Pero no era amor.

Me ha ocurrido alguna vez más desde entonces, y he llegado a una conclusión: estoy enamorado del amor.

Amo lo que para mí significa el amor. Un sueño. Una fantasía. Algo que se ve en una película, pero que no ocurre en la vida.

He buscado ese amor por medio de lo irreal y he creído verlo en muchos. Pero me he dado cuenta de otra cosa, con el tiempo: no puedo buscar el amor, ni en lo cierto ni en lo incierto. Él llegará a mí, si tengo esa suerte.

He de suponer que, con tanto cavilar sobre el amor, soy un romántico. Sin embargo, lo que amo no son los grandes gestos, sino los pequeños detalles de cada día. Lo que tiene que ser contar con alguien que camina en paralelo a ti.

Bienaventurados los que lo han encontrado. Yo… tal vez, algún día.

KDLevin