Llega junio, se acerca el verano y yo tengo una sensación extraña.

Son ya muchos años sin saber qué hacer con este fuego interno que no hace más que avivarse. Y sigo sin saber.

Después de tantos Buchanans, que ya apenas se acordarán de mí, me niego a acabar como Alma.

Necesito pensar y sacar conclusiones. Tomar decisiones. Ya.
Porque se acerca el verano y tengo una sensación extraña: que el humo me asfixia.

Y Dios sabe que no quiero morir de deseo.

KDLevin