¿Qué veo en mí, al mirar un espejo?
Más allá de este rostro,
supuestamente sereno,
veo que no se puede juzgar
sólo desde lo superfluo.

¿Qué veo en mí, en el reflejo?
Tentáculos de maldad; acechanza.
¿Me doy miedo?
No: ahí la desesperanza.
Me hice a la oscuridad rápido y sin esmero.

Pero me he cansado de mentir,
no fingiré ya ser cordero.
Sólo quiero regodearme entre el estiércol
y el fuego.

Me quito la camisa blanca,
me quedo en mis feos cueros.
Voy a mostrarme como soy…
estoy harto de esconderlo.

Y viviré en la soledad,
no del malo;
¡del sincero!
Y así será la eternidad…
no quiero ya seguir huyendo.

KDLevin