Voy a vestirme de blanco,
para que contraste la ropa con el negro de mi alma.

Voy a perfumarme con lavanda y azucena,
para que disimule el olor a carne podrida de mi corazón.

Y, como yo, quién sabe cuántos harán lo mismo hoy… no deja de sorprenderme cuánto engañan las apariencias.

Shakespeare tenía razón, este mundo es un gran teatro.

KDLevin