La travesía

Hay algo en común entre una infección y una adicción -teniendo en cuenta que son problemas totalmente diferentes- y es que, en ambos casos, puedes hacer una de dos:

  1. Luchar contra ella
  2. Abandonar y dejar que ésta te mate

En el caso de las adicciones, lo popularmente conocido como ‘el mono’ -la abstinencia- es una de las pruebas más duras.

Se puede recaer, porque nadie es perfecto y pocos consiguen dejarlo -lo que sea- a la primera, pero lo importante es luchar.

Ayer hablaba con una amiga sobre ello… todos nos equivocamos y hacemos tonterías, pero lo importante es aprender y no reincidir, porque, de seguir errando, llegará un momento en el que no se pueda hacer ‘borrón y cuenta nueva’… nunca más.

Un abrazo virtual y un mensaje de ánimo y esperanza a todos aquellos que estén en su particular travesía de 40 días y 40 noches por el desierto.

KDLevin 

2 pensamientos en “La travesía”

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