Libre

Una vez vi a un pescador capturar con su red al que, según él, era el pez más hermoso del mar. Lo observó algunos instantes y después, con una sonrisa de lo más curiosa en su rostro, lo dejó caer al agua. “Un ser así ha de ser libre“, se le oyó decir.

Nunca lo llegué a entender del todo hasta que te conocí. Igual que el pescador, al final yo también te solté a las corrientes de la vida. Es cierto: aunque duela, las cosas tan bellas no se pueden retener… ni siquiera yo hubiera podido ser tan egoísta.

KDLevin