Montado en la bestia

Yo fui un niño con miedo a todo. Un adolescente con ansiedad constante.

Sigo teniendo miedos y ansiedades hoy, pero siento que soy capaz de mirar a los ojos a los problemas y lanzarme a ellos con los puños en alto.

A mí, como a todos, me da miedo enfrentarme. Pero lo hago y lo disfruto. ¿Por qué? Porque una vez oí: “La mierda siempre acaba saliendo“. Y yo añado: “Mejor que salga cuanto antes“.

Hay una bestia dentro de mí que me ha aterrorizado durante años, pero, ¿sabéis?, estoy empezando a domesticarla.

Estoy aprendiendo no a huir de ella, sino a montar en su lomo, ponerle una rienda y dirigirla como debe ser.

La vida no siempre es fácil, pero yo elijo enfrentarla, sin rodeos.

KDLevin 

Mejor morir de pie que vivir de rodillas

Hoy quiero enviar un pequeño mensaje a las personas oprimidas; a los corazones rotos; a los desesperados y maltratados.

¡No permitáis que nadie os trate así!

Creo que, entre muchos otros, la Pasionaria dijo en su momento: “mejor morir de pie que vivir de rodillas“.

¡Es verdad!

En este mundo nadie es más que nadie. Vosotros tenéis una dignidad como seres humanos y no debéis permitir que nadie pretenda aplastarla.

Gritad, sublevaos, dad un golpe en la mesa. Dejad que salga la bestia, si es necesario. Lo que sea con tal de no dejar que nadie ponga su pie sobre vuestras caras.

Mi dignidad como persona es mía e inviolable y ya en el pasado dejé que varios pasasen por encima de mí. ¿Sabéis qué? No pienso volver a permitirlo.

¿Sabéis qué? Os aconsejo que no lo hagáis vosotros tampoco.

KDLevin

 

Para ti.

Esto es para ti.

Por aquella primera vez que te dije, emocionado: “No sé si te parecerá algo precipitado… pero te quiero“. Y tú me contestaste: “Yo también a ti“.

Por quedarte y acompañarme esa tarde, cuando mi amiga me necesitaba.

Por la vez que me dolía la cabeza por el estrés y tú me abrazaste por detrás y me dijiste: “Ya pasó. Ya está“.

Por esa otra tarde en la que quise premiarte de forma especial, por haber sacado tan buenas notas.

Y por esa otra también, cuando te dolía tanto la muela y no podías reír, pero yo no paraba de hacerte sonreír de par en par.

Por haberme llenado y haber impreso esta historia en mi corazón.

Ojalá yo haya dejado una pequeña huella imborrable en el tuyo.

KDLevin 

Experiencia

Siento que no es el pensamiento, sino la experiencia la maestra en la vida.
La idea versus la acción.

Las palabras vuelan con el viento, como un globo, salvo que haya hechos detrás, sujetando su cordón.

Supongo que por eso es importante caminar entre rosas y tulipanes, pero también sobre las ascuas del infierno personal.

Algunos se marcan las plantas de los pies; otros se queman enteros.
Hacer costra de lo vivido. Crecer con lo aprendido.

Quiero pensar que me voy nutriendo y que, con ese bagaje, voy evolucionando.
A veces dando tumbos, pero con una brújula que al final siempre me centra.

Y qué decir si miro arriba, adentro o atrás, más que “gracias“.
Gracias por la experiencia; por el camino que me ha traído hasta aquí; por haber llegado entero; por la vida afortunada; por todo“.

Qué más decir en este momento de inflexión. Sólo sentirme humilde y seguir adelante.

KDLevin

Para qué fingir

En tus días duros
yo no estuve ahí.
En mis días grises
no supe de ti.

Para qué fingir entonces,
sentados a esta mesa,
que hay algo en común.

No más sonrisas falsas
ni superficialidades,
por favor.

Tú quédate ahí,
no hace falta que te levantes.
Pero me tengo que ir,
al fin y al cabo la vida es corta.

Cada uno por su camino,
sin sentirnos resentidos
ni mentir.

Para qué luchar por algo
que quizás nunca existió.
No tenemos que gustarnos,
ni obligarnos a ser amigos.

En tus días duros
yo no estaré ahí.
En mis días grises
no sabré de ti.

Y está bien, ¿sabes?
A estas alturas,
para qué fingir.

KDLevin

Pajarillo

Echemos a volar, pajarillo.

Alabas mi “generosidad”,
cuando te invito a salir del nido,
sin echar la vista atrás.
Aventúrate al mundo, que yo me quedo aquí,
con el eterno desastre en mi cabeza,
con el miedo que no deja de seguir
a esta persona que vive sin certezas;
que vive sin pensar,
yendo de coches en camas,
volviendo a empezar,
para compensar tu marcha.
No sé si en realidad no quiero que te quedes,
para evitar que te hundas conmigo en el caos.
Tú no sabes lo que es esta sensación de fin;
de que estoy perdido, siempre al filo del barranco.
Llámalo “generosidad” o como quieras, pajarillo,
pero ya es hora de que busques algo mejor
en otro nido.

KDLevin