Echemos a volar, pajarillo.

Alabas mi “generosidad”,
cuando te invito a salir del nido,
sin echar la vista atrás.
Aventúrate al mundo, que yo me quedo aquí,
con el eterno desastre en mi cabeza,
con el miedo que no deja de seguir
a esta persona que vive sin certezas;
que vive sin pensar,
yendo de coches en camas,
volviendo a empezar,
para compensar tu marcha.
No sé si en realidad no quiero que te quedes,
para evitar que te hundas conmigo en el caos.
Tú no sabes lo que es esta sensación de fin;
de que estoy perdido, siempre al filo del barranco.
Llámalo “generosidad” o como quieras, pajarillo,
pero ya es hora de que busques algo mejor
en otro nido.

KDLevin