Yo fui un niño con miedo a todo. Un adolescente con ansiedad constante.

Sigo teniendo miedos y ansiedades hoy, pero siento que soy capaz de mirar a los ojos a los problemas y lanzarme a ellos con los puños en alto.

A mí, como a todos, me da miedo enfrentarme. Pero lo hago y lo disfruto. ¿Por qué? Porque una vez oí: “La mierda siempre acaba saliendo“. Y yo añado: “Mejor que salga cuanto antes“.

Hay una bestia dentro de mí que me ha aterrorizado durante años, pero, ¿sabéis?, estoy empezando a domesticarla.

Estoy aprendiendo no a huir de ella, sino a montar en su lomo, ponerle una rienda y dirigirla como debe ser.

La vida no siempre es fácil, pero yo elijo enfrentarla, sin rodeos.

KDLevin