Voy hacia la colina más alta del parque, a las afueras, para ver el fin de la ciudad.

El asfalto ha cobrado vida, para convertirse en ríos de lava negra.

El viento solar, con su aullido sordo, quema la piel.

Según acaba el día, los rascacielos se hunden, buscando el centro de la tierra.

La madera de los bancos, que vieron mi juventud de sudaderas y poco dinero en los bolsillos, arderá.

He dicho adiós a mi madre y a los demás a quien amo.

Ya contemplo desde la colina el espectáculo; igual que los animales, he preferido morir en soledad.

KDLevin