Levitar

Estos últimos días he descubierto algo nuevo en mí: puedo volar. O, mejor dicho, puedo levitar.

Me he dado cuenta de que mi mente se puede expandir más allá de los límites de mi cráneo, como si fuese un río que desborda su caudal.

Es entonces cuando me voy desnudando de quejas, excusas, maledicencia… y poco a poco mis pies se van despegando del suelo.

Y, oye, qué sensación tan agradable.

KDLevin

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