Se acabó el miedo

Sé quién soy.
Tengo mis responsabilidades asumidas.
Tengo disciplina para el día a día.
Ante el porvenir, mi boca esboza una sonrisa.
No necesito ir de… ni demostrar qué… porque los actos son mi otra lengua materna;
con ellos hablo de mí; de dónde vengo, qué tipo de persona quiero llegar a ser.

Sé quién soy.
En un cruce de caminos algo en mí me dice: “es por ahí“. Y confío.
Atravieso el pantano sin que el barro me salpique;
el desierto, sin que la sed me desquicie.
Tengo las cuentas claras, nada que ocultar,
todo por vivir.

Sé quién soy.
Se acabó el miedo.

KDLevin

Colillas

Puedo ser cruel, despiadado, egoísta.

Puedo disparar, ver cómo exhalas el último aliento y no sentir nada. Marcharme, sin más, mientras te desangras.

Puedo ser un recipiente vacío, sin espíritu, sólo lleno de ponzoña. O ni siquiera de eso.

Mi corazón es estéril, sin duda. De él no puede brotar nada bueno.

Pero incluso la tierra seca, agrietada, puede arder aún más.

Así que ten cuidado con las colillas que tiras al suelo.

Por favor…

KDLevin

Un precio

Padre, ya he recogido mis cosas y me dirijo a la salida; sé que es el precio a pagar tras morder la manzana.

Perdóname, Padre, de verdad, por no haber sido capaz de resistir la tentación y quedarme en el Edén según tus planes.

Tú, que lees mi mente y mi corazón, sabes que no puedo tomar un rumbo que no sea el mío; lamento la naturaleza rebelde de este polvo que me conforma, pero soy así.

Quiero creer que, pese a que no soy lo que tú quieres, no me abandonarás; que seguirás velando por mí, incluso allá fuera.

No puedo sino seguirme a mí mismo, Padre, vaya dónde vaya.
Ojalá tu luz ilumine mis pasos ahora y siempre.

KDLevin

Deja ir

Puedo vivir estancado en reproches a ti, a mí mismo. Asfixiado en la amargura, como un vagón del metro en hora punta que no avanza, sino que se queda parado en medio del túnel. Puedo vivir odiándote, odiándome; mirando al pasado con rabia, tristeza, ansias de volver y ‘corregir’ ciertas cosas.
O puedo vivir aceptando que es inútil; asumiendo; perdonando. Perdonándome. Mirando en torno a mí; mirando hacia adelante.
Qué fácil es decir: “Deja ir“. Qué complicado es practicarlo.
Pero el día de hoy no se repetirá, cuando se acabe, y los resentimientos me roban la energía, como pequeñas sanguijuelas dentro de mí. Llevan haciéndolo ya mucho tiempo.
Sólo quiero vivir. Sentir que esta vida es mía. Aspirar a ser feliz.

KDLevin

Soy

Qué esconder…
Por qué avergonzarme de aquello que me hace humano; que me hace ser quien soy.
Lo que fui, por dónde caminé, en qué tramos tropecé.
Por qué esconder las inseguridades del eterno niño que se adentra en el salvaje mundo de los adultos.
Por qué ocultar el miedo que siento, cuando observo ese abismo abstracto llamado futuro.
Soy sensible; vulnerable. Tengo muchos defectos.
Pero porqué guardar del mundo lo que soy. ¿Para protegerme?

Si el mundo embiste, que se parta los cuernos contra mí.
Soy lo que soy, pero nada podrá conmigo.

KDLevin

Demonios

Ya no sé cómo vivir, David. Lo que hiciste ha sido la venganza perfecta, porque ya no sé cómo seguir adelante.

Una vez leí que los demonios en realidad son espíritus atrapados en una especie de limbo solitario, por toda la eternidad; condenados a la reflexión, a pensar una y otra vez en lo que hicieron. ¿Redención? Imposible. Lo hecho, hecho está.

En mi antigua vida nunca imaginé que yo pudiera ser así. Siempre fui guapo y popular. Superficial. Vacío. Ahora no puedo mirarme al espejo. Me cuesta levantarme por las mañanas. Me cuesta todo, en realidad.

David, ha pasado un año ya. Quise perder la cabeza y que me internasen, pero no lo conseguí. Confesé lo que había pasado, para ir a la cárcel y que me matasen los internos, pero no lo logré. Intenté hacer lo que hiciste tú, pero sigo aquí.

No he muerto, pero estoy ya en ese limbo sobre el que leí. Sin sueños, sin futuro, sin posibilidad de enmendar el daño.
Joder… nunca pensé en nada.

Cada vez que te humillaba en público; cuando te pisoteaba y te trataba como a un cenicero humano, regodeándome en la crueldad… nunca vi mucho más allá de aquellos actos.

Por eso, cuando supe que te habían encontrado sin color, rígido, sobre la cama, con el frasco de pastillas en el suelo, no supe… no sé… no supe bien cómo reaccionar.

Lo siento tanto, David. Lo siento tantísimo. Voy a pasar la eternidad en este infierno y ojalá eso compensase lo que te hice. Ojalá pudieses volver. Te garantizo que, desde el fuego, te miraría sonriendo.

Pero supongo que ése es el sino de los seres como yo: vivir con lo que hemos hecho, para siempre. Punto.
Ojalá puedas perdonarme. Ojalá pueda yo perdonarme algún día.

KDLevin

This act of letting go

There is room in my mind for many things.
There is space in my heart for different dreams.
But I cannot find any specific place, within myself, for this act of letting go.
What does it mean, actually?
The idea itself is an utopia. Ethereal.
Like the turtle which the rabbit is always chasing.
The thought of accepting that it happened…
It already took place. You lost it or, eventually, you got it.
I cannot seem to find proper words to express what I am feeling…
I should finally admit that you left me behind. That is it.
And then, maybe, just cry.

There is room in my mind for many things.
There is space in my heart for different dreams.
However, I cannot find any place, within myself, for this act of letting go.

Will I ever…?

KDLevin