Archivo de la etiqueta: Dios

Un precio

Padre, ya he recogido mis cosas y me dirijo a la salida; sé que es el precio a pagar tras morder la manzana.

Perdóname, Padre, de verdad, por no haber sido capaz de resistir la tentación y quedarme en el Edén según tus planes.

Tú, que lees mi mente y mi corazón, sabes que no puedo tomar un rumbo que no sea el mío; lamento la naturaleza rebelde de este polvo que me conforma, pero soy así.

Quiero creer que, pese a que no soy lo que tú quieres, no me abandonarás; que seguirás velando por mí, incluso allá fuera.

No puedo sino seguirme a mí mismo, Padre, vaya dónde vaya.
Ojalá tu luz ilumine mis pasos ahora y siempre.

KDLevin

Rocío

Si alguna vez el destino nos volviese a reunir,
te diría: “¡Cuánto lo siento!”.
Si a nuestras vidas les diera por volver a coincidir,
te daría ese beso…

Ese beso que una vez me dijiste: “No me des,
o ya nunca podré vivir sin él”.
Qué tonto fui,
que sólo me di cuenta de lo que perdí,
cuando ya te habías ido…

Rocío,
pienso en ti,
con tantas cosas por decir,
que pierdo el juicio.

Qué afortunado aquel,
que junto a ti ahora esté
y reciba tu cariño.

Perdóname la inmadurez,
ojalá que me recuerdes
sin hastío.

Alguna vez, si existe Dios, compensaré
lo que en su día eché al vacío.

KDLevin

La gente solitaria

Señor,
adónde irán los lamentos de la gente solitaria;
el dolor de tantas personas en este mundo, hambrientas de cariño.

La tristeza que no se expresa en voz alta ni se materializa en lágrimas,
sino que vive oculta en el interior de tantos corazones por doquier.

¿Te rezan a ti, señor?
¿Pactan con el diablo?

Cada vez más habitantes hay en la tierra y cada vez hay más soledad.

Señor,
tú, que nos observas desde alguna parte del universo,
¿le ves a esto alguna solución?

Hoy me dirijo a ti, Padre, para que prestes algo de solaz a tanto desconsuelo.
Por favor.

KDLevin

Acto de fe

No sé si fue un regalo o una burla de Dios el darnos esta piel que tanto despista…

A ver quién distingue, tras ese rostro guapo, qué se esconde en realidad.

A ver quién desmenuza esas palabras seductoras, buscando la verdad.

Ángel celestial o caído. No lo sé. Me desconcierta.

Voy con la sonrisa en la cara, pero escondo la mano que sujeta la navaja.

Quién se fía. Quién viera más allá de la simple apariencia.

Es un acto de fe vivir entre personas.

Es un acto de fe relajarse y confiar.

Pero en eso consiste este carnaval…

con suerte, de la experiencia uno va aprendiendo.

KDLevin

Esperanza

La esperanza es al espíritu lo que el oxígeno, al cuerpo.

Mientras hay vida, hay esperanza, igual que, mientras hay piernas, se puede caminar.

Es la gasolina que alimenta nuestro motor de vida, nuestras ganas de seguir adelante.

Yo no sé si creer en paraísos en la tierra, pero he tenido la suerte de vivir en sitios donde he optado a ciertas oportunidades. Y nací en el seno de una familia que me formó y motivó para perseguir esas opciones. Una familia que me ama.

Desconozco lo que es nacer en un país roto, y asumir las riendas de una vida sin perspectivas donde el mundo te da la espalda, muy lejos de los finales felices made in Hollywood.

Muchos grandes héroes de la historia (y de la intrahistoria) se dejaron uñas y dedos escalando ese muro, mientras que yo tuve la suerte de nacer ya en lo alto. Es cierto que también he tenido (y tendré) que luchar, pero nunca será lo mismo.

Por ello doy hoy gracias. Gracias a todos aquellos que se dejaron la vida para que los que vivimos ahora disfrutemos de lo que disfrutamos. Gracias a todo lo que ha luchado mi familia, puedo aspirar hoy a lo que ellos sólo pudieron soñar.

Y gracias a Dios, porque tengo esperanza.

Y quiero vivir.

KDLevin

Acción de gracias

Gracias por la levedad; por la frivolidad. Es en mi actitud despreocupada de chico tontorrón donde se nota que no ha habido grandes penurias en mi vida; que las lágrimas no me han arrasado los ojos ni erosionado mi espíritu.

Gracias por estas manos mías tan delicadas; ellas demuestran que nunca he tenido que partirme el lomo ni dejarme la piel.

Gracias por la cobardía, pues, de lo contrario, mi valiente estupidez hubiera hecho de mí manjar de gusanos, hace ya tiempo.

Gracias por ese milagro diario que ocurre cuando me despierto, me siento vivo y tengo esperanzas para seguir adelante.

Gracias porque no nos falta de nada ni a mí ni a los míos. Sé que no todos en el mundo pueden decir lo mismo.

Gracias por el amor.

Gracias por mi salud y la de todos a quienes amo.

Perdóname por los momentos en los que me ciega la ingratitud y doy las cosas por sentadas. Recuérdame cada día, por favor, que yo puedo contribuir a que los demás se sienta bien y también piensen dentro de sí: “Gracias“.

KDLevin

Fe

Qué difícil es tener fe.
Siendo un ser humano limitado por los sentidos, qué difícil es ir a ciegas, tanteando, comprobando cada camino. Ensayo y error.
En esa oscuridad desesperamos y dejamos de oír una vocecita que viene de algún sitio en nuestro interior. Una pequeña luz.
Qué difícil es aceptar que uno no puede tener el control de todo (no puede tenerlo de casi nada) y que, por tanto, hay que dejar fluir las cosas por sí solas.
Respirar hondo, pensar: “No sé a dónde va esto, pero seguiré adelante con la mejor actitud y el resto… que evolucione como deba“. Es difícil, pero precisamente en eso consiste la fe; en soltarlo y dejarlo en manos de algo que muchos llaman (llamamos) ‘Dios’.
El resto sospecho que es cuestión de actitud. Y yo, aunque no sé nada de la vida o su propósito, he decidido seguir la regla de oro:

No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti

KDLevin