Archivo de la etiqueta: egoismo

Colillas

Puedo ser cruel, despiadado, egoísta.

Puedo disparar, ver cómo exhalas el último aliento y no sentir nada. Marcharme, sin más, mientras te desangras.

Puedo ser un recipiente vacío, sin espíritu, sólo lleno de ponzoña. O ni siquiera de eso.

Mi corazón es estéril, sin duda. De él no puede brotar nada bueno.

Pero incluso la tierra seca, agrietada, puede arder aún más.

Así que ten cuidado con las colillas que tiras al suelo.

Por favor…

KDLevin

Enfermedades del espíritu

Hay un cáncer del espíritu llamado egoísmo, que lo hunde en el agujero negro, sin fondo, del “yo, yo, yo…

Afecta a la memoria: uno olvida que para recibir hay que dar; para cosechar, antes se ha tenido que sembrar, regar y cuidar todos los días un terreno

Afecta al rumbo: se pierde el norte, los objetivos, el porqué. Todo es “pobre de mí que no tengo“, “pobre de mí, que no me dan“, “pobrecito yo“… hasta que el victimismo ciega por completo

Afecta a todo, pues al final sólo queda una inmensa soledad.

Hay enfermedades del espíritu mucho más graves que las del cuerpo. Quizás no maten, pero -peor- hacen que la vida pierda su sentido.

KDLevin 

Derrama tu corazón en mí

Derrama tu corazón en mí.
Tengo los oídos plenamente abiertos para escucharte.
He dejado el egoísmo atrás, y estoy lleno de generosidad para ti. De comprensión.
Tengo pañuelitos de papel de sobra para secar tus lágrimas, si necesitas llorar.
Y tengo un corazón lleno de ternura para darte.
Derrama tu corazón en mí.
Hallarás en mi rostro una sonrisa
y, en mis brazos abiertos, un refugio.
Ven, que aquí te espero. Aquí estaré.

KDLevin

Y tú, ¿Qué aportas?

Los que somos creyentes -y los que no, también- constantemente pedimos cosas a nuestro(s) Dios(es), ya sea consciente o inconscientemente:

Quiero un trabajo estable con un buen salario
Quiero una casa bonita con terraza, piscina y aire acondicionado en verano
Quiero un coche
Quiero un seguro privado

Quiero… quiero… quiero…

Si no lo conseguimos -e, incluso, consiguiéndolo- nos ofuscamos; siempre queremos más y más y más…
Nos cruzamos de brazos, ponemos morros y nos dedicamos a bombardear el ambiente con nuestras quejas:

La vida es una mierda
Puta vida, puta suerte
Qué asco de vida y de mundo

Negativo… negativo… todo negativo…

La cuestión es: y uno, ¿Qué aporta? Vivimos pidiendo y esperando que la vida nos dé las oportunidades que ansiamos, pero ¿qué aportamos nosotros en el día a día al mundo? ¿Acaso cedemos nosotros nuestro granito de arena? No lo tengo yo nada claro (y, por supuesto, me incluyo).
Creo que cada día podría uno preguntarse, ¿qué estoy aportando? ¿Qué puedo aportar? Y, tal vez, las cosas empiecen a fluirle a uno en la vida, el día en que comience uno a ver un poquito más allá de su nariz.

Pedimos y pedimos; esperamos y esperamos. Pero, mientras tanto, tú, ¿qué aportas?

KDLevin