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La paz es fácil

Hacer la paz es fácil. Dejar que fluyan las opiniones y los pensamientos, esparcidos por el aire alrededor. Caminar y dejar que los demás lo hagan también. Intervenir, si te lo piden. Si no, dejar ser. Dejarse ser. Escuchar los sonidos de la tierra, desde el silencio del espíritu; el manantial es una sinfonía. Sentir el sol en la piel. Ser uno con el equilibrio del universo. Aceptar. Disfrutar, sin miedo.
La paz es mucho más sencilla de practicar de lo que se cree, aunque casi siempre tendamos al otro extremo.

KDLevin

Colillas

Puedo ser cruel, despiadado, egoísta.

Puedo disparar, ver cómo exhalas el último aliento y no sentir nada. Marcharme, sin más, mientras te desangras.

Puedo ser un recipiente vacío, sin espíritu, sólo lleno de ponzoña. O ni siquiera de eso.

Mi corazón es estéril, sin duda. De él no puede brotar nada bueno.

Pero incluso la tierra seca, agrietada, puede arder aún más.

Así que ten cuidado con las colillas que tiras al suelo.

Por favor…

KDLevin

Para mí

Suelta aquello que no puedes entender y que te causa pesar e incertidumbre.
Libérate de resentimientos e inseguridades.
Acepta el pasado sin resquemor y aprende de él.
Abre tu mente, tu espíritu y tu corazón a la experiencia y al tiempo.
Sé humilde. Sé valiente. Sé paciente.
Déjate ser.
Y deja a todo lo demás fluir.

Todo irá bien.

KDLevin

Enfermedades del espíritu

Hay un cáncer del espíritu llamado egoísmo, que lo hunde en el agujero negro, sin fondo, del “yo, yo, yo…

Afecta a la memoria: uno olvida que para recibir hay que dar; para cosechar, antes se ha tenido que sembrar, regar y cuidar todos los días un terreno

Afecta al rumbo: se pierde el norte, los objetivos, el porqué. Todo es “pobre de mí que no tengo“, “pobre de mí, que no me dan“, “pobrecito yo“… hasta que el victimismo ciega por completo

Afecta a todo, pues al final sólo queda una inmensa soledad.

Hay enfermedades del espíritu mucho más graves que las del cuerpo. Quizás no maten, pero -peor- hacen que la vida pierda su sentido.

KDLevin 

Pseudorap: Atraco

Esto es un atraco:
dame todo lo que hay en tu corazón.
Ya ves, no me interesa tu cartera,
la riqueza que me alienta es tu entereza,
tu belleza interior;
que te derrames en mi boca
cual gotas de lluvia fresca.
Mi amor,
para qué quiero un colchón bajo mi cuerpo
si no es para compartirlo,
un techo sobre mi cabeza,
si no es para disfrutarlo,
la comida en la nevera
o la ropa en el armario,
todo pierde su sentido
si mi espíritu está falto
de ti.
Por eso, no tengas miedo,
no te haré daño.
Aunque esto sea un atraco,
sólo ansío tus abrazos.
Y ahora, mi amor,
sin dilación, manos en alto.
Si quieres salir con vida,
más te vale hacerme caso.

KDLevin

Prímulas

Yo llegué a pensar que el jardín de mi casa estaba maldito, pues la primavera fue hosca, seca y no tuvo colores para mí.
Lo regué con agua de manantial; con sudor de horas interminables de trabajo; con lágrimas de impaciencia.
Y nada.

Pensé que sólo vería retoños mi espíritu, el día que mi cuerpo inerte abonare los suelos.
Sin embargo, en mi corazón ha nacido un inesperado regocijo: han nacido prímulas. Bellas prímulas que han llenado mis ojos con el arco iris.
Y lavandas, para aromatizar mis despertares.
Y las rosas más elegantes; y peonías; y azucenas…

Llegué a temer que no volverían a mis oídos los zumbidos de abejas. Los colibrís.
Llegué a pensar…
Pero no, no es mi jardín estéril.

Ahora, un mensaje para quién quiera entender: a veces puede tardar en llegar la cosecha, pero no os preocupéis. Quizás como yo, el día menos pensado, os veréis llorando de alegría, entre los nuevos retoños de vuestro terreno.

KDLevin

 

Acción de gracias

Gracias por la levedad; por la frivolidad. Es en mi actitud despreocupada de chico tontorrón donde se nota que no ha habido grandes penurias en mi vida; que las lágrimas no me han arrasado los ojos ni erosionado mi espíritu.

Gracias por estas manos mías tan delicadas; ellas demuestran que nunca he tenido que partirme el lomo ni dejarme la piel.

Gracias por la cobardía, pues, de lo contrario, mi valiente estupidez hubiera hecho de mí manjar de gusanos, hace ya tiempo.

Gracias por ese milagro diario que ocurre cuando me despierto, me siento vivo y tengo esperanzas para seguir adelante.

Gracias porque no nos falta de nada ni a mí ni a los míos. Sé que no todos en el mundo pueden decir lo mismo.

Gracias por el amor.

Gracias por mi salud y la de todos a quienes amo.

Perdóname por los momentos en los que me ciega la ingratitud y doy las cosas por sentadas. Recuérdame cada día, por favor, que yo puedo contribuir a que los demás se sienta bien y también piensen dentro de sí: “Gracias“.

KDLevin