Archivo de la etiqueta: fe

Dios proveerá

Yo no voy a la iglesia. No rezo padrenuestros ni avemarías. No oro, siquiera, con el Salmo 23, que con tanto cariño me enseñó mi abuela hace varios años.

Sin embargo, creo en Dios. No es el Dios descrito por ninguna religión. Es la entidad y la presencia como yo la entiendo.

En Ana Karenina, mi libro preferido, hay un personaje -Oblonsky- que siempre dice: “Ya se apañará“. Ya se resolverá. Dios proveerá. Y así es.

Cada día, en la vida, pasan muchas cosas. Algunas más agradables que otras. A veces sufrimos, lloramos y nos preguntamos algunos por qués.

No siempre llegamos a entender las causas de los acontecimientos y constantemente tenemos que seguir adelante con optimismo forzado y esperanza ciega.

Pero creo, de verdad, que Dios provee. El tiempo pone a cada cual y a cada cosa en su lugar. Cada acción conlleva una reacción. Cada semilla que se siembra, germina.

Hay que tener paciencia y fe. Coraje, para seguir avanzando. Humildad.

No hay mal eterno. Todo evoluciona.

Pase lo que pase, Dios proveerá.

KDLevin 

Un precio

Padre, ya he recogido mis cosas y me dirijo a la salida; sé que es el precio a pagar tras morder la manzana.

Perdóname, Padre, de verdad, por no haber sido capaz de resistir la tentación y quedarme en el Edén según tus planes.

Tú, que lees mi mente y mi corazón, sabes que no puedo tomar un rumbo que no sea el mío; lamento la naturaleza rebelde de este polvo que me conforma, pero soy así.

Quiero creer que, pese a que no soy lo que tú quieres, no me abandonarás; que seguirás velando por mí, incluso allá fuera.

No puedo sino seguirme a mí mismo, Padre, vaya dónde vaya.
Ojalá tu luz ilumine mis pasos ahora y siempre.

KDLevin

Te quiero

I

Soy débil.
Otro en mi lugar hubiera acabado contigo. Te tuve en mis manos. Estuve a punto. Pero no pude.

II

La primera vez que te aferraste a mi mano sentí lástima. Me pareciste patético.
He rezado por encontrar a alguien como tú“, me dijiste. Sí. Lo sé. Escuché tus lamentos pueriles en la oscuridad de la noche.
Eres mi ángel“. ¿Ángel? Si sólo te hubieras imaginado…
Te sentías solo y yo, ‘casualmente’, aparecí en tu vida. Con un rostro agradable, una amplia sonrisa y una mano extendida. No pensaste en nada. Fue muy fácil empezar a absorber tu energía.

Cada vez me sentía más unido a ese plano terrenal, y tú te parecías cada día más a un desecho humano. Pálido, enfermizo.
No te extrañó que empezase a estar ahí, junto a ti, todo el tiempo. Que apareciese de la nada, en tu apartamento.
Creo que, si en algún momento descubriste lo que era yo en realidad, te dio igual. Te daba igual incluso que un parásito te estuviese robando la vida, con tal de no estar solo.

Estabas a pocos minutos de caer, pero con un hilillo de voz aún pudiste decirme: “Gracias… te quiero“.
¿Gracias? ¿Te quiero? Insensato. Imbécil. Inconsciente… no sé qué me ocurrió, pero, antes de darme cuenta, me había marchado.

Sé que con el paso del tiempo te has recuperado. Y sé que más de una noche te asomas al balcón y ‘rezas’ para encontrarme. Tranquilo. Ni yo ni ninguno de los míos acudirá a esa llamada. Me aseguraré de ello por siempre.

III

En el cielo nocturno, si te fijas, hay dos nuevos luceros. Rojos, como la sangre; como el fuego. Desde allí te observo. Desde donde habitan la desgracia eterna… y el doloroso anhelo de volver.

Soy débil.
Otro en mi lugar hubiera acabado contigo. Te tuve en mis manos. Estuve a punto. Pero no pude.

Supongo que yo también te quise… y te quiero.

KDLevin

Acto de fe

No sé si fue un regalo o una burla de Dios el darnos esta piel que tanto despista…

A ver quién distingue, tras ese rostro guapo, qué se esconde en realidad.

A ver quién desmenuza esas palabras seductoras, buscando la verdad.

Ángel celestial o caído. No lo sé. Me desconcierta.

Voy con la sonrisa en la cara, pero escondo la mano que sujeta la navaja.

Quién se fía. Quién viera más allá de la simple apariencia.

Es un acto de fe vivir entre personas.

Es un acto de fe relajarse y confiar.

Pero en eso consiste este carnaval…

con suerte, de la experiencia uno va aprendiendo.

KDLevin

Esperanza

La esperanza es al espíritu lo que el oxígeno, al cuerpo.

Mientras hay vida, hay esperanza, igual que, mientras hay piernas, se puede caminar.

Es la gasolina que alimenta nuestro motor de vida, nuestras ganas de seguir adelante.

Yo no sé si creer en paraísos en la tierra, pero he tenido la suerte de vivir en sitios donde he optado a ciertas oportunidades. Y nací en el seno de una familia que me formó y motivó para perseguir esas opciones. Una familia que me ama.

Desconozco lo que es nacer en un país roto, y asumir las riendas de una vida sin perspectivas donde el mundo te da la espalda, muy lejos de los finales felices made in Hollywood.

Muchos grandes héroes de la historia (y de la intrahistoria) se dejaron uñas y dedos escalando ese muro, mientras que yo tuve la suerte de nacer ya en lo alto. Es cierto que también he tenido (y tendré) que luchar, pero nunca será lo mismo.

Por ello doy hoy gracias. Gracias a todos aquellos que se dejaron la vida para que los que vivimos ahora disfrutemos de lo que disfrutamos. Gracias a todo lo que ha luchado mi familia, puedo aspirar hoy a lo que ellos sólo pudieron soñar.

Y gracias a Dios, porque tengo esperanza.

Y quiero vivir.

KDLevin

Acción de gracias

Gracias por la levedad; por la frivolidad. Es en mi actitud despreocupada de chico tontorrón donde se nota que no ha habido grandes penurias en mi vida; que las lágrimas no me han arrasado los ojos ni erosionado mi espíritu.

Gracias por estas manos mías tan delicadas; ellas demuestran que nunca he tenido que partirme el lomo ni dejarme la piel.

Gracias por la cobardía, pues, de lo contrario, mi valiente estupidez hubiera hecho de mí manjar de gusanos, hace ya tiempo.

Gracias por ese milagro diario que ocurre cuando me despierto, me siento vivo y tengo esperanzas para seguir adelante.

Gracias porque no nos falta de nada ni a mí ni a los míos. Sé que no todos en el mundo pueden decir lo mismo.

Gracias por el amor.

Gracias por mi salud y la de todos a quienes amo.

Perdóname por los momentos en los que me ciega la ingratitud y doy las cosas por sentadas. Recuérdame cada día, por favor, que yo puedo contribuir a que los demás se sienta bien y también piensen dentro de sí: “Gracias“.

KDLevin