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“Mi mente es una jungla salvaje”

Inspira

No hay buenos ni malos,
sólo hay seres humanos.
No hay mentira ni verdad,
sino momentos que aprovechamos.
Si estás dormido,
métete en la ducha, bajo el agua fría.
Si eres tímido,
métete en la multitud. Como un espía
observa, escucha, date cuenta;
descubre la de cosas que tu mente se inventa.
Enfréntate a ti, no hay más guerras.
No hay más tierra que cultivar,
que tu propio jardín.
No hay más tiempo que perder
que el que tú elijas perder.
Pero, ante todo, sé consciente.
Sé consecuente.
No hay marcha atrás,
no hay culpas que extrapolar
ni reproches que lanzar.
No eres bueno ni malo,
eres tú.

Espira.

KDLevin

Para mí

Suelta aquello que no puedes entender y que te causa pesar e incertidumbre.
Libérate de resentimientos e inseguridades.
Acepta el pasado sin resquemor y aprende de él.
Abre tu mente, tu espíritu y tu corazón a la experiencia y al tiempo.
Sé humilde. Sé valiente. Sé paciente.
Déjate ser.
Y deja a todo lo demás fluir.

Todo irá bien.

KDLevin

Enemiga

Mi peor enemiga ha sido, al mismo tiempo, una de mis mayores aliadas: mi mente.

La mente que, alojada en este cerebro, permite al cuerpo funcionar correctamente. La que me ha permitido estudiar, aprender, expandirme. La que me permite tomar decisiones y evolucionar.

Pero también la que me atosiga, bombardea y pone trabas. La que me dice: “Eres patético“. La que me tortura: “Qué has hecho hasta ahora de provecho, ¡nada!“. La que obliga a mi espíritu a ponerse en posición fetal, adolorido, para protegerse.

Alabo a mi propia mente y su capacidad, pero a veces me cansa. Me hastía esta capacidad del ser humano de convertirse en su propia némesis.

Pero desde lo débil que soy y por encima de la angustia, tengo un mensaje para ella: “No podrás conmigo“.

Serás tú la que se subyugue ante mí“.

Hoy acaba el día. Mañana se reanudará la batalla.

KDLevin

Freud

Cuántas veces me pregunté qué me habrías dicho en terapia.
Qué habrías interpretado de mis sueños pornográficos; de los homicidas; de mis perversiones fálico-anales; del conflicto entre el Súper-ego y el Id.
Cómo hubieras catalogado la oscuridad de mi mente: “¡Histérico!”
Te habrías reído de mí.

¿Me dirías ahora que por fin estoy madurando?
¿Que estoy empleando bien mis recursos, por primera vez?

Nunca lo sabré. Pero hoy, 160 años después de que vinieses al mundo, me divierto al imaginar que me despacharías a lo Jefferson Airplane: “Pregúntaselo a Alicia… ella sabrá”.

KDLevin

Thelma, la madurez y la gestión de recursos

Thelma y Louise (Scott, 1991) es una de mis películas favoritas. No importa cuántas veces la vea; siempre me emociona. Me gusta la sensación de libertad. El no querer dar marcha atrás. Esa escena en la que Thelma le dice a Louise: “No nos dejemos coger“.

Creo que ya he escrito en algún post anterior respecto a mis creencias de que cada persona cuenta con dos recursos no renovables e intangibles: el tiempo y la energía. Hay un artículo del periodista, Manuel Vicent, que describe una idea parecida: Armario.

Supongo que lo que quiero decir es que la vida es demasiado fugaz e impredecible como para contaminar y atentar contra nuestro cuerpo. Demasiado, como para dejar que el lado perverso de la mente tome el control y nos torture.

Yo he pasado mi juventud buscando algunas cosas. Entre ellas, a mí mismo. He hecho muchas tonterías. He llegado tarde muchas veces. Me he creído más de lo que era. Me he equivocado. Pero aquí estoy.

Y la verdad es que me he cansado de gastar tiempo en actividades o personas que no siento que me dejen nada; a quienes no siento que pueda darles nada. Me he cansado de malgastar la energía en tonterías.

No sé lo que es madurar, pero sospecho que tiene que ver con aprender a utilizar esos recursos de forma inteligente. A cualquiera nos podría pasar lo que a Jean-Dominique Bauby; que, en un segundo, todo se vaya al carajo.

Menos mal que nunca es tarde para aprender.

KDLevin

No puedo seguir así

Exorcízame de estos sueños obscenos, por favor;
me atosigan como demonios.
No puedo más.
No puedo.
No lo soporto más.
Me hiere imaginar, mientras duermo, que vienes a mí.
Me agota imaginar, ya despierto, que voy a ti.
No nací para ser el yo-yo de nadie.
Ni siquiera de esas palabras que esperé oír en tantas bocas;
tantos cuerpos, y todos con la misma sonrisa depravada, con el mismo calor.
Todos siempre dispuestos a clavarme el mismo cuchillo.
Siempre hasta el fondo.
Una y otra vez.
Vivir y morir en un instante…
¡Estoy harto!

Son ya demasiados años perdidos buscándote en vano.
Demasiadas decepciones para este corazón.
Ten compasión.
Arráncame estos deseos dolorosos del pecho y déjame vacío.
Lo prefiero.
Ya no puedo seguir así.

KDLevin