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Soy

Qué esconder…
Por qué avergonzarme de aquello que me hace humano; que me hace ser quien soy.
Lo que fui, por dónde caminé, en qué tramos tropecé.
Por qué esconder las inseguridades del eterno niño que se adentra en el salvaje mundo de los adultos.
Por qué ocultar el miedo que siento, cuando observo ese abismo abstracto llamado futuro.
Soy sensible; vulnerable. Tengo muchos defectos.
Pero porqué guardar del mundo lo que soy. ¿Para protegerme?

Si el mundo embiste, que se parta los cuernos contra mí.
Soy lo que soy, pero nada podrá conmigo.

KDLevin

Y tú, ¿Qué aportas?

Los que somos creyentes -y los que no, también- constantemente pedimos cosas a nuestro(s) Dios(es), ya sea consciente o inconscientemente:

Quiero un trabajo estable con un buen salario
Quiero una casa bonita con terraza, piscina y aire acondicionado en verano
Quiero un coche
Quiero un seguro privado

Quiero… quiero… quiero…

Si no lo conseguimos -e, incluso, consiguiéndolo- nos ofuscamos; siempre queremos más y más y más…
Nos cruzamos de brazos, ponemos morros y nos dedicamos a bombardear el ambiente con nuestras quejas:

La vida es una mierda
Puta vida, puta suerte
Qué asco de vida y de mundo

Negativo… negativo… todo negativo…

La cuestión es: y uno, ¿Qué aporta? Vivimos pidiendo y esperando que la vida nos dé las oportunidades que ansiamos, pero ¿qué aportamos nosotros en el día a día al mundo? ¿Acaso cedemos nosotros nuestro granito de arena? No lo tengo yo nada claro (y, por supuesto, me incluyo).
Creo que cada día podría uno preguntarse, ¿qué estoy aportando? ¿Qué puedo aportar? Y, tal vez, las cosas empiecen a fluirle a uno en la vida, el día en que comience uno a ver un poquito más allá de su nariz.

Pedimos y pedimos; esperamos y esperamos. Pero, mientras tanto, tú, ¿qué aportas?

KDLevin

A esa persona

He creído verte en muchos rostros,
en ambos sexos, aunque sin demasiado éxito.
No sé si algún día nos encontraremos.
Pero hoy quiero decirte, allá donde estés,
que te amo.
Te amo en la belleza y en la fealdad.
En la sonrisa y en la lágrima.
En el acuerdo y en la pelea.
En la intimidad y ante el mundo.
En la opulencia y en la escasez.
En la fe y en la desesperanza.
En la virtud y en el defecto.
Siempre.
Y sé que tú a mí también, aun sin conocerme.
Deberíamos encontrarnos algún día.
Creo que nos lo pasaríamos bien.
Sería una pasada…
Tal vez algún día, amor.
Tal vez algún día.

KDLevin

Hola, apocalipsis

Mañana será el fin del mundo.
Qué buena noticia.
Aprovechemos entonces para mandar al carajo ciertas cosas,
cogernos de la mano
y romper esta maldita rutina que nos chupa la vida.
Seamos capaces de reír, haciéndole frente al pánico general.
Iremos a ese lugar que te dije, donde, de madrugada, nos haremos confesiones.
Pero antes cumpliremos nuestros sueños de comida rápida y chocolate.
Y helado.
Y toda muestra de cariño será poca.
Joder, por fin seremos libres“, pensaremos.
Y, entonces, cuando rompa el amanecer,
nos desintegraremos en un abrazo y desapareceremos en cuerpo.
En espíritu, seguiremos juntos por siempre.

Bye, bye. Sayonara, baby.

KDLevin

En qué mundo vives

En qué mundo vives.

A veces pareciera que hay tantos mundos ocultos en éste,
tantas dimensiones a simple vista,
que no entiendo por qué los científicos se complican la vida buscando más.

En qué mundo vives tú, quisiera saber.
Tú, que eres tan inalcanzable, que estás tan lejos.
Sólo hallé un atajo a ti a través del ensueño.

Querría saber por qué causas vibran tus pensamientos,
qué objetivos hay para ti en el horizonte.
Qué es lo que te invita a separar los párpados cada mañana.

Recuerdo aquella vez que estuvimos a pocos centímetros
e, incluso, me diste la mano.
Pero, aun entonces, qué lejos yacías.

Como dice alguien en cierta película,
“tú mirabas un punto que iba mucho más allá de mí”

Tendré que conformarme y aceptar que seguramente nunca lo sabré.

KDLevin

Somos tú y yo

Me encantan esos momentos -como paréntesis en el tiempo- en los que sólo estamos tú y yo, tomando una cerveza, olvidándonos de todo y de todos, al margen.

Tú y yo, más allá del mundo. Los rebeldes, los renegados. Yo, que siento que voy un paso por detrás de la vida, que no preveo ni sé ni entiendo de nada, estando contigo soy feliz.

Junto a ti no me considero un pringado, no me avergüenzo de nada, no me arrepiento de mis errores. Tú haces que me sienta invencible.

Somos tú y yo, venga lo que venga, pase lo que pase. Y el día que ya no estés, seguirás ahí, lo sé. Y serás mi consuelo.

Gracias por quererme por mi oscuridad, por mi estupidez, por mi lado feo. Porque, ¿sabes? Como dijo Wilde, cualquiera quiere a cualquiera por sus virtudes.

Gracias por recordarme cada día lo que es el amor.

KDLevin

Sous la même étoile

Por razones personales, desde hace ya algunos meses tengo más tiempo libre del que me gustaría.
Hace poco decidí aprovechar parte de ese tiempo para repasar el francés, idioma que hablo pero que actualmente no practico, con el objetivo de no perder nivel.

Hoy, durante el repaso, analicé la letra de una canción que me dio ganas de llorar. Quizás últimamente esté sensible, o quizás es que habla sobre una realidad aplastante: la desigualdad en el mundo que, por cierto, es cada vez mayor.

La vie est belle le destin s’en écarte
Personne ne joue avec les mêmes cartes
Le berceau lève le voile, multiples sont les routes qu’il dévoile
Tant pis on n’est pas nés sous la même étoile

Traducción:

La vida es bonita, pero el destino se desvía
Nadie juega con las mismas cartas
La cuna levanta el velo, varios son los caminos que descubre
Lástima, no nacimos bajo la misma estrella

En estos tiempos de necesidad, desempleo, guerra y desesperanza, no nos queda sino mantener la fe y trabajar cada día por ofrecer lo mejor de nosotros al mundo.

Amantes o no del rap, espero que disfrutéis de la canción.

KDLevin